La nueva carrera de aquel emprendedor

23 Oct 2017

Vía http://www.lavoz.com.ar

Mario Postay, empresario Tecnológico–Welii es uno de los pocos cordobeses que consiguieron armar una tecnológica, hacerla funcionar y venderla para iniciar otro proyecto en el corazón de las tendencias que vienen.

En una de las primeras olas de emprendedores tecnológicos, Mario Postay, ingeniero en sistemas, asomó la cabeza. Ideó y comandó Brandigital, una empresa cordobesa de marketing digital que en pleno ascenso terminó por vender. Tras algún tiempo al frente de esa transición, lanzó Welii, una aplicación que se propone “revolucionar el sector de la salud” –según declara–, disciplina que, justamente, está en el eje de las temáticas que la tecnología promete impactar en los próximos años.

–Cuando comenzaste con Brandigital, los emprendedores tecnológicos no eran tantos. Hoy es furor. ¿Qué pasó?

–Sí, debajo de las baldosas hay dos pibitos con un power point , lo cual es muy positivo. Mucha gente que trabajó con nosotros tiene su emprendimiento o da servicios a una gran compañía, es una satisfacción. Yo mismo me sigo sintiendo emprendedor, acabo de arrancar un proyecto con mucha energía, pero hay una generación nueva con el gen emprendedor desde la cuna.

–¿Existen más posibilidades, en todo caso?–Los emprendedores disponen de mayor cantidad de herramientas digitales. Ahora, un cambio es que ya no sólo emprenden aquellos que estudiaron sistemas, sino cualquier persona. Ejemplo: hay contadores a los que se les ocurre una idea sobre cómo resolver un problema y encaran. Se asocian con un desarrollador y lanzan una startup . Es decir, el gen es generacional, más horizontal que vertical.

–Para todo hay una aplicación. ¿Qué desencadenó esto?

–En 2009 recién se había creado el iPhone, nosotros no lo conocíamos, pero la irrupción de los teléfonos inteligentes, los smart phones , fue un hito. Democratizó de modo infernal las relaciones, la mitad de la población mundial tiene uno. Acabo de llegar de un congreso de salud en San Pablo (Brasil) y estoy impactado de todo lo que hay para hacer en ese campo. El vínculo médico-paciente y la relación de todos los jugadores de la industria cambiarán sustancialmente.

–Debate eterno: ¿esa “democratización” no restringe la privacidad?

–Tengo una visión optimista del tema. Para tener privacidad en este mundo hay que vivir aislado; creo que en todo caso es un mundo más transparente. Tiene más beneficios para ofrecernos que problemas que generarnos. La expectativa de vida se va a disparar con relación a los últimos 200 años de la historia de la humanidad y la tecnología encuentra muchísimo para dar ahí. Molestarse porque con una aplicación aparezca publicidad es una tontería comparado con lo que recibimos a cambio gratuitamente. El smart phone es una herramienta muy poderosa.

–Viviste toda la experiencia: crear la idea, desarrollarla, explotarla comercialmente y luego venderla. ¿Juega o no juega la ubicación geográfica?

–Si limpiamos los costos que implica viajar, es más fácil abrir una empresa en Estados Unidos que acá. Hay reformas en el país para cambiar eso, las limitaciones de los gobiernos superan a las dificultades de desembarco en un país para vender un producto. Yo soy ingeniero en Sistemas, 20 años atrás las oportunidades eran muy limitadas. Queríamos trabajar en una empresa de software o en el área de sistemas de una gran compañía. De hecho, estas áreas tienden a desaparecer por la irrupción de la nube ( cloud ).

–¿Muchas apps no tienen la vida de la mariposa? 48 horas y fueron.

–Son como olas. No todas las cosas se pueden resolver con apps . Creo que va a pasar y quedará lo sustancial. Por ejemplo, si quiero vender un producto, ¿qué sentido tiene crear una app especial, si ya existe una que cuenta con el mercado, los medios de pago, el tráfico y entornos con gente? Lo mismo pasa en otras ramas en las que no conviene crear espacios propios, sino subir a espacios que ya existen.

–También irrumpen empresas con tiendas “ on line” que quieren escaparle a los “ market places”. ¿Sirve?

–Ojo que muchas corren sobre plataformas de market place conocidas. Pero depende también de la necesidad de posicionamiento de la empresa. Para una marca de consumo masivo muy grande, puede tener sentido. Hay que evaluarlo a fondo, por el costo y el tiempo que lleva el posicionamiento.

–Hace unos días, el editor de la revista Wire, Kevin Kelly, estuvo en Argentina y dijo algo así como “no jodamos más, para los gobiernos y las empresas el manejo de datos será todo”.

–A tal punto es así que nosotros tenemos productos para manejar plataformas de historias clínicas, pero estamos convencidos de que manejar los datos de poblaciones respecto de tratamientos médicos y efectividad de los medicamentos será tan valioso que al final el software se terminará regalando. La industria farmacéutica, por ejemplo, hará pruebas de medicamentos de muy poca profundidad, pero en poblaciones de millones de personas. Lo importante son los datos.

–Va para allá la mano.

–La inteligencia artificial y la Big Data son las dos palabras que más vamos a escuchar en los próximos 10 años. Producirán una revolución en todos los sectores de la economía, incluida la salud, con un impacto mucho mayor en la vida de las personas que el que produjo la aparición del smart phone .

–¿Qué te llevó a meterte en un rubro tan sofisticado como la salud?

–Antes que nada, soy tecnológico. Quince años atrás arrancamos con Brandigital con la idea de innovar en el vínculo entre las marcas y las personas y terminamos convirtiéndonos casi en una agencia de publicidad digital; vendimos la compañía…

–Dicho sea de paso, me alcanza una mano para contar los cordobeses que hayan hecho y vendido una tecnológica.

–Sí, te alcanza. La publicidad no cambia la vida de la gente, no tiene un efecto transformador. Yo siempre creí que la tecnología debe cambiar la vida de las personas. Tenía ganas de emprender en un ámbito donde se produjera ese impacto transformador.

–La salud es todo.

–Tengo amigos médicos. En un asado, después de un par de vinos (ríe), me contaron que tenían un proyecto y que un perfil como el mío se integraba perfectamente. Tengo dos socios médicos a los cuales les hacía falta un tecnológico con una visión marketinera , con cierto recorrido en crear, desarrollar, expandir y vender una compañía, algo que no se enseña en ninguna universidad.

–Como anillo al dedo.

–Con un aditamento: en este campo, la industria de la salud está como en la década de los ’80. Falta manejo inteligente de la información, herramientas para no tener al paciente esperando dos horas para que lo atiendan…

–Ejemplo de eso: la receta hecha a mano es patética. Un papelito escrito con birome es difícil de explicar y de controlar.

–¡Ni hablar! Cuando ojeaba el mazo de naipes sobre mi futuro, yo veía que todo iba a tres sectores: fintech , o sea, finanzas; energía, y salud. Mi uní con estos dos amigos médicos, Luis Armando y Hugo Villafañe, y arrancamos. Levantamos una ronda de inversores en Chile y ahora estamos lanzando otra para la expansión en Latinoamérica.

–¡Lo cual demuestra que los planes hechos en los asados con amigos sirven para algo!

–Totalmente.

–¿Cuánto tiempo pasó entre la salida de Brandigital y la creación de Welii?

–Desde que efectivamente salí de “Brand”, que habíamos vendido en 2013, hasta que arrancamos con esta, pasaron cuatro meses.

–¿Compite con Tips, del hospital Privado?

–Sí, compite. La diferencia es que la nuestra es ciento por ciento cloud . Tips es un jugador de peso en ese segmento de la industria. Lo nuestro agrega el seguimiento del paciente en tratamientos y en medicamentos y se integra a dispositivos electrónicos.

–¿Recomendarías estudiar Ingeniería en Sistemas?

–Sí, por supuesto. La palabra “sistemas” me suena a viejo. La tecnología debe apuntar a la integración de plataformas. Y cuidado con los ingenieros que se quedan a custodiar los “fierros” en lugar de trabajar con cloud o de desarrollar software que ya existe. No se puede vivir inventando la rueda.

Emprender en el plato

Gastronomía en la mira. Asegura que no puede dejar de comprar CD, vinilos y libros.

Nombre. Mario Postay.

Edad. 48.

Familia. Luciana y Lola.

Le gusta. Correr y andar en bicicleta.

Empresa. Welii.

Ama. La música y leer. “Sigo comprando CD, vinilos y libros en papel”.

El próximo emprendimiento. “Será gastronómico, junto con mi mujer”, dice.

Web. www.welii.co

Contacto. A través de la web.

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