Un grupo de estudiantes de la Universidad de La Plata ganó un concurso internacional en innovación

Un grupo de estudiantes de la Universidad de La Plata ganó un concurso internacional en innovación
01 Jun 2018

Tras 24 horas de trabajo intensivo, un grupo de estudiantes de la Universidad de La Plata se consagró ganador a nivel internacional del certamen “24 horas deinnovación “, de La École de Technologie Supérieure (ÉTS) de Montreal, Canadá.

Un equipo interdisciplinario se abocó a estudiar una solución para el daño que le ocasiona a las abejas la creciente contaminación, el calentamiento global y el uso de insecticidas.

La institución premió a Gabriela Barle, Ignacio Capobianco (diseño industrial), María José Mata, Julián Mosquera, Agustín Rojas (diseño industrial), Sofía Portillo (comunicación social) y Joys Zárate (medicina) por su trabajo “Bee To Be”.

El proyecto es un aporte para favorecer el crecimiento de la población de abejas y de esta manera, mantener el ecosistema equilibrado. Es importante tener en cuenta que las abejas son las encargadas de mantener el ecosistema en equilibrio pero ante el calentamiento global y los pesticidas, se encuentran en peligro de extinción.

En este sentido, Bee To Be, se trata de un hábitat que se instala en el interior de los departamentos o en lugares comunes de los edificios. Es un sistema artificial, aislado y seguro que permite obtener miel sin necesidad de mantenimiento.

El concurso, por dentro

Ignacio Capobianco Arbizu es uno de los participantes. Cursa el cuarto año de diseño industrial y con 22 años cuenta ahora en su currículum con este premio internacional.

El equipo, compuesto por alumnos de distintas carreras, trabajó desde adentro de la UNLP. “Llegamos a las 9 de la mañana y teníamos hasta las 8 del otro día para subir un video de 2 minutos”, detalló a LA NACION.

El grupo de alumnos de la UNLP trabajando
El grupo de alumnos de la UNLP trabajandoCrédito: UNLP

 

El reconocimiento es grande, no sólo por el dinero (3000 dólares canadienses), sino por tratarse de un certamen internacional: el segundo premio lo ganó una universidad de Francia y el tercero, una de Shanghai.

Pero Ignacio piensa en lo inmediato en recibirse y sueña con “poder llevar a cabo algún día este proyecto, que aunque sea lejano, trata de una problemática real”.

 

Vía La Nación

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