Del coworking a una comunidad de emprendedores: el fenómeno que crece en Núcleo

Lo que empezó como un espacio físico de trabajo en el coworking de Innovar y Emprender, terminó dando lugar a una red de apoyo entre fundadores cordobeses. Una foto compartida en redes sociales, tomada después de una madrugada resolviendo problemas de una de las startups del grupo, puso en evidencia el vínculo. Algunos de sus integrantes ya se conocían de otros ámbitos del ecosistema; otros se cruzaron por primera vez ahí, encontrando en Núcleo su punto de encuentro.

Era un asado entre amigos como tantos otros. La charla transcurría entre anécdotas y proyectos, hasta que una de las emprendedoras del grupo compartió un problema que atravesaba su empresa. Algunos empezaron a aportar desde su experiencia, otros abrieron la computadora para revisar cuestiones técnicas y, casi sin darse cuenta, el reloj marcó la 1.30 de la madrugada mientras todos seguían buscando una solución juntos.

La imagen de ese momento fue publicada en LinkedIn por Ata Herrera, cofundador y CTO de Trama, junto a una reflexión que resume el espíritu del grupo: “Quizá emprender sea encontrar amigos que están en la misma que vos, con las mismas crisis, desafíos, convicciones y frustraciones”.

De founders dispersos a una comunidad 

Los protagonistas de esta historia pertenecen a startups de distintos sectores -Trama, Lexgate, Toori, Pedix, Tecnomotion, Just Camel, Puni y LaPyme-, y no todos se conocieron en Núcleo. Algunos ya formaban parte del ecosistema de emprendimiento cordobés desde antes; lo que cambió fue la frecuencia con la que empezaron a coincidir, una vez que el coworking se convirtió en un punto fijo de encuentro.

“El año pasado sentía que todos estábamos separados. Iba a los eventos solo y después me enteraba de que otros emprendedores también habían estado ahí. Núcleo terminó siendo ese lugar donde empezamos a encontrarnos todos los días”, recuerda Yaco Peralta Bertolez, CEO de Trama.

La comunidad empezó a tomar forma cuando Juan Cruz Córdoba, fundador de Pedix, propuso crear un grupo de WhatsApp inspirado en dinámicas que había conocido durante su paso por Europa: reunir a founders que atravesaran desafíos similares para acompañarse mutuamente. Los primeros encuentros fueron bastante estructurados —cada uno presentaba su empresa y compartía en qué estaba trabajando—, pero con el tiempo se transformaron en un espacio de confianza donde también entraron las dudas, los pivoteos y las dificultades para conseguir inversión.

Sobre la noche de la foto, Yaco cuenta: “Esa noche era un asado como tantos otros. Ana necesitaba ayuda con una situación que estaba atravesando su empresa y terminamos todos colaborando. Algunos compartían experiencias porque habían pasado por algo parecido y otros empezaron a trabajar directamente en la parte técnica. Sin planearlo, nos dieron las tres de la mañana buscando una solución entre todos”.

“El ecosistema emprendedor cordobés es muy abierto y colaborativo”

Para Guillermo Calderón, director y CTO de Lexgate, el coworking fue clave para que vínculos que antes eran ocasionales se volvieran más profundos. “Coincidíamos en eventos y programas, pero empezar a trabajar en Núcleo hizo que nos viéramos mucho más seguido. Ahí empezás preguntando ‘¿qué estás haciendo?’ y terminás compartiendo ideas, proyectos o resolviendo problemas entre varios”, explica.

En este sentido, sostiene que el valor de esa comunidad va más allá del intercambio técnico: “Los vínculos para un emprendedor son fundamentales. Poder contar una idea, recibir feedback o simplemente hablar con alguien que está viviendo las mismas situaciones hace una diferencia enorme. Muchas veces aparecen colaboraciones entre empresas, nuevas oportunidades o soluciones que uno solo no habría encontrado”.

Con el paso de los meses, esa red se extendió más allá del coworking: hoy organizan viajes para acompañarse en eventos del ecosistema, comparten convocatorias, oportunidades de financiamiento y contactos de inversores.

Una red para sostener la incertidumbre de emprender

Para el CEO de Trama, el mayor aporte del grupo está en el acompañamiento frente a decisiones que nadie puede tomar por otro: “Hay programas que te ayudan con lo financiero, lo legal o lo comercial. Pero después están esas decisiones difíciles que nadie puede tomar por vos: cambiar el rumbo, pivotear o incluso cerrar un proyecto. Hablar con personas que están atravesando lo mismo hace que el camino sea mucho más llevadero”.

Guillermo coincide y lo atribuye a una característica propia del ecosistema local: “El ecosistema emprendedor cordobés es muy abierto y colaborativo. Siempre hay alguien dispuesto a escuchar, a compartir una experiencia o dar una mano. Si uno tiene ganas de vincularse, es muy difícil no obtener valor de esos espacios”.

Núcleo no es solo un lugar de trabajo: es el espacio donde confluye una red que conecta a startups cordobesas de rubros tan distintos como legaltech, fintech, movilidad y servicios, y que —según sus propios protagonistas— terminó siendo una de las herramientas más valiosas para sostener el camino emprendedor. Si querés ser parte de esta comunidad, podés sumarte haciendo click aquí

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


The reCAPTCHA verification period has expired. Please reload the page.